27-08-2006 |
REALEXO 2006, ¿UNA CITA CON EL PASADO? |
|
|
Este año se celebró la segunda edición de la convocatoria Realexo 2006, un evento dedicado a la recreación del pasado del municipio de Los Realejos en diferentes épocas, para deleite tanto de vecinos como de visitantes. Es ésta, sin duda, una idea original y atractiva que en su corta vida ha logrado vincular fuertemente a los realejeros, sobre todo a los que habitan cerca del barrio del Realejo Bajo, en gran medida, artífices del acto, pero esto no debe evitar que con el afán de mejorar se realice un análisis crítico y constructivo del mismo. El Realexo, en sus dos apariciones, la primera ambientada en el siglo XVI, y ésta última, referida al XVII, ha mostrado una cara de nuestra historia extremadamente acicalada y que llega a rozar incluso la invención. Desde una perspectiva bastante eurocéntrica, (esto es, antropológicamente, valorar la cultura europea por encima del resto y ofrecer una visión pobre o marginal de todas las que no lo sean, en este caso, la canaria) se muestra, casi de manera exclusiva, las venturas y desventuras de figuras punteras en la colonización y aculturación de los antiguos canarios, además de ensalzar las virtudes aristocráticas y burguesas pasando casi de puntillas por la situación del Pueblo Llano. Un ejemplo de esto, son los enormes espacios de la visita dedicados a contar los pormenores de las grandes instituciones de entonces, llenando la escena de militares, presentando a los terratenientes y emisarios de la iglesia como personajes punteros mientras se deja en un segundo plano casi inexistente al grupo mayoritario, el campesinado canario, que empeñaba su vida en mantener el nivel de derroche de los anteriores. Este talante clasista se aleja de la objetividad inquebrantable que debe mantener todo historiador y hace un flaco favor a todos aquellos profesionales que intentan volver a dar esplendor a la durante siglos falseada Historia de Canarias. Desde APC- Los Realejos, se elogia la labor popular para dar forma a un acto tan significativo e insólito que, seguro, ganará en importancia en años venideros hasta convertirse en un referente en nuestro Archipiélago, pero no deja por ello, de dar un toque de atención para corregir el posicionamiento histórico y la visión interesada que hasta ahora predica el Realexo, para lograr que en sucesivas recreaciones logremos entre todos no sólo entretener al público, sino también educarnos en nuestro propio pasado siendo justos con nuestra historia.
|
|
|
|